Publicado el marzo 11, 2024

Cuando se siente «cargado» y las soluciones convencionales no son suficientes, el verdadero alivio no reside en un masaje más fuerte, sino en comprender cómo su cuerpo somatiza los bloqueos. Este enfoque sutil le enseña a identificar y liberar la energía estancada a través de puntos y canales específicos, como los meridianos y chakras, demostrando que un dolor en el pie puede estar conectado a su estado emocional y que la clave para la ligereza está en la escucha profunda de su propio cuerpo.

Es una sensación familiar para muchos: una pesadez que no se va, una rigidez que un masaje convencional apenas alivia, o una neblina mental que persiste. Se siente «cargado», bloqueado, como si una corriente interna estuviera estancada. A menudo, buscamos respuestas en soluciones directas como el ejercicio o el descanso, que son importantes, pero no siempre llegan a la raíz del problema. El bienestar moderno habla mucho de meditación y de «soltar» las emociones, pero pocas veces explica el mecanismo concreto que une esa emoción a una tensión en el hombro o a un malestar persistente.

La perspectiva que le propongo va un paso más allá. Se aleja de la idea de que mente y cuerpo son entidades separadas que hay que tratar por partes. ¿Y si la verdadera clave para desbloquear esa energía no fuera luchar contra el síntoma, sino escuchar su mensaje? ¿Y si esa rigidez en las caderas o ese dolor de cabeza tensional fueran la manifestación física de una emoción o un patrón energético que pide ser reconocido? Este es el terreno de las terapias sutiles y manuales: un espacio donde el tacto consciente y la intención se unen para dialogar con el sistema energético del cuerpo.

Este artículo no es una lista más de consejos genéricos. Es una invitación a explorar las conexiones profundas entre su mapa corporal y su estado interior. Descubriremos por qué la medicina china vincula un dedo del pie con el hígado, cómo la presión en sus manos puede aliviar la mente, y por qué empezar por la base, el anclaje a la tierra, es a menudo el primer paso para recuperar la seguridad. Juntos, aprenderemos a descifrar el lenguaje de su energía para restaurar el flujo y la vitalidad.

Para guiarle en este viaje de reconexión, hemos estructurado este contenido en varias etapas clave. Cada sección aborda una faceta específica del desbloqueo energético, desde puntos concretos hasta conceptos fundamentales del bienestar cuerpo-mente.

Por qué le duele el dedo gordo del pie cuando tiene problemas de hígado según la medicina china

En la visión occidental, un dolor en el dedo gordo del pie se atribuiría a una causa local: un golpe, un calzado inadecuado o una condición como la gota. Sin embargo, desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China (MTC), el cuerpo es una red interconectada de canales energéticos, o meridianos, donde cada parte tiene un eco en el todo. El dolor localizado puede ser, en realidad, una señal distante de un desequilibrio en un órgano interno. En este caso, la conexión entre el dedo gordo y el hígado es un ejemplo clásico de esta visión holística.

El meridiano del Hígado es un canal energético fundamental que, según la MTC, no solo se relaciona con la función física del órgano, sino también con nuestras emociones, especialmente la ira y la frustración. Su recorrido es revelador: según explican los expertos, el meridiano de Hígado comienza precisamente en el ángulo del dedo gordo del pie y asciende por la pierna, el torso, y se conecta internamente con otros sistemas. Cuando el flujo de energía (Qi) en este meridiano se estanca debido al estrés, a una dieta inadecuada o a emociones reprimidas, la energía se acumula y puede manifestarse como dolor o sensibilidad en cualquier punto de su trayecto, incluido su punto de origen.

Entonces, ¿cómo saber si ese dolor es más que un problema local? La MTC nos invita a observar el cuadro completo. Un desequilibrio en el sistema del Hígado a menudo se presenta con otros síntomas asociados que confirman el diagnóstico energético:

  • Emociones: La ira, la irritabilidad y la frustración son las emociones asociadas al hígado. Si se siente a menudo enojado o le cuesta razonar, puede ser una señal.
  • Ojos: Los ojos son el «órgano sensorial» del hígado. Problemas como visión borrosa, sequedad, picor o enrojecimiento ocular apuntan a un desequilibrio hepático.
  • Tendones: La salud de los tendones depende del hígado. La rigidez, los calambres o la falta de flexibilidad pueden indicar que el Qi del hígado no nutre correctamente los tejidos.
  • Dolores de cabeza: Un dolor de cabeza tensional, a menudo en un solo lado y con sensación de distensión, es otro síntoma característico.

Entender esta conexión nos permite abordar el problema desde la raíz. En lugar de solo tratar el dedo, un terapeuta energético trabajaría para suavizar y restaurar el flujo en todo el meridiano del Hígado, liberando así tanto el malestar físico como el bloqueo emocional que lo originó.

¿Cómo presionar puntos clave en sus manos para aliviar el dolor de cabeza tensional?

Así como el pie puede reflejar la salud del hígado, las manos son un microcosmos del cuerpo entero, llenas de puntos de acupresión que pueden ofrecer un alivio rápido y efectivo para dolencias comunes como el dolor de cabeza tensional. Esta técnica, derivada de la acupuntura, no requiere agujas y puede ser practicada por uno mismo en cualquier lugar. Se basa en la idea de que al estimular ciertos puntos, se libera el Qi estancado en los meridianos, aliviando el dolor a distancia.

El punto más conocido y eficaz para el dolor de cabeza es el Punto Hegu (IG4). Se encuentra en el dorso de la mano, en el músculo abultado entre el pulgar y el índice. Para localizarlo, junte el pulgar y el índice; el punto está en la parte más alta del músculo que se forma. Una vez localizado, separe los dedos y presione firmemente con el pulgar de la otra mano.

Manos mostrando puntos de acupresión para aliviar dolor de cabeza tensional

La técnica es sencilla: aplique una presión firme y constante, o realice un pequeño masaje circular, durante 1 a 2 minutos. La sensación debe ser de una presión profunda, incluso un poco molesta, pero no dolorosa. Respire profundamente mientras lo hace. Repita en la otra mano. Este punto es muy potente para aliviar dolores en la cara, la cabeza y el cuello, ya que pertenece al meridiano del Intestino Grueso, que recorre el brazo y la cabeza. Importante: las mujeres embarazadas deben evitar estimular este punto, ya que puede inducir contracciones.

La eficacia de las terapias energéticas para el manejo del dolor está siendo cada vez más estudiada. Una revisión sistemática que analizó varias intervenciones de este tipo encontró datos significativos; de hecho, en la investigación se identificaron veintisiete estudios que involucraron a 3159 participantes, lo que demuestra un interés creciente en validar estos métodos. La acupresión en puntos como Hegu ofrece una herramienta de auto-gestión accesible para modular el sistema energético y calmar la mente sin necesidad de fármacos.

Imposición de manos o masaje de pies: ¿qué terapia le conviene si no le gusta que le toquen?

Para muchas personas que se sienten vulnerables o «cargadas», la idea de un masaje corporal completo puede resultar abrumadora. La aversión al contacto, ya sea por sensibilidad, trauma o simplemente preferencia personal, es una barrera real para buscar alivio. Afortunadamente, el mundo de las terapias energéticas es vasto y ofrece opciones muy efectivas que requieren un contacto mínimo o incluso nulo. La clave no está en la intensidad del tacto, sino en la intención y la resonancia.

La elección de la terapia adecuada depende de su nivel de comodidad y de lo que busca. El masaje de pies (reflexología podal) es una excelente opción intermedia. El contacto se limita a una zona específica, los pies, lo que a menudo se percibe como menos invasivo. Al trabajar los puntos reflejos, se puede influir en todo el cuerpo, promoviendo una profunda relajación y un fuerte anclaje a tierra. Es ideal para quienes buscan una sensación de conexión y estabilidad sin un contacto corporal generalizado.

Por otro lado, si prefiere evitar el contacto físico directo, existen terapias puramente vibracionales. La imposición de manos, como en el Reiki o la sanación pránica, es una de las más conocidas. El terapeuta trabaja en su campo energético (aura) a unos centímetros del cuerpo, canalizando energía para equilibrar los chakras y disolver bloqueos. La sensación es de calidez, hormigueo o una profunda paz, sin necesidad de presión física. Para quienes tienen una aversión total al tacto, la terapia de sonido con cuencos tibetanos, diapasones o gongs ofrece una alternativa poderosa, donde las vibraciones sonoras realizan el trabajo de limpieza y armonización energética. A continuación, se presenta una tabla comparativa para ayudarle a decidir:

Comparación de terapias con y sin contacto físico
Terapia Nivel de contacto Descripción Ideal para
Imposición de manos Sin contacto o mínimo Los terapeutas pueden utilizar técnicas de meditación, cristales o toques manuales para equilibrar estos centros y facilitar la curación. Personas muy sensibles energéticamente
Terapia de sonido Sin contacto Utiliza vibraciones y sonidos, como cuencos tibetanos o campanas, para influir en el campo energético del cuerpo. Se cree que las frecuencias sonoras pueden ayudar a liberar bloqueos y promover la relajación. Personas con aversión total al contacto
Masaje de pies Contacto localizado Trabajo en puntos reflejos de los pies Quienes buscan anclaje y conexión a tierra

No hay una terapia mejor que otra; solo la que resuena mejor con usted en este momento. Escuchar sus propios límites y preferencias es el primer paso para una sanación respetuosa y profunda.

El error de tratar a personas sin protegerse que deja al terapeuta exhausto

Desde la perspectiva del terapeuta energético, el trabajo de sanación es un intercambio sutil y profundo. No se trata solo de aplicar una técnica, sino de mantener un espacio vibracional claro y seguro tanto para el cliente como para uno mismo. Uno de los errores más comunes, especialmente para los practicantes que comienzan, es una apertura empática sin límites. Este deseo de ayudar puede llevar a absorber inconscientemente la energía densa o estancada del cliente, resultando en un profundo agotamiento físico y emocional al final del día. Este fenómeno se conoce como «fatiga por compasión» o simplemente, una mala higiene energética.

Protegerse no significa cerrarse o ser menos empático. Al contrario, significa mantener la integridad del propio campo energético para poder ser un canal más claro y eficaz. Un terapeuta que se cuida es un terapeuta más potente. Durante una sesión, el practicante pasa sus manos por encima del cuerpo del cliente, siguiendo los nadis (líneas energéticas) y chakras para liberar bloqueos. Esta acción en la capa energética libera emociones y memorias celulares, pero sin una protección adecuada, parte de esa energía puede «adherirse» al terapeuta.

La higiene energética es un protocolo, un conjunto de prácticas conscientes que se realizan antes, durante y después de cada sesión. Es tan crucial como lavarse las manos en una práctica médica. Un protocolo básico incluye:

  1. Antes de la sesión: Centrarse y anclarse. El terapeuta se conecta con su propia fuente de energía y establece una intención clara de ser un canal puro, no una esponja. Se puede visualizar una esfera de luz protectora alrededor.
  2. Durante la sesión: Mantener la conciencia. El terapeuta permanece como un observador compasivo, permitiendo que la energía fluya a través de él, pero no desde él. La técnica precisa de imposición de manos ayuda a mantener este enfoque.
  3. Después de la sesión: Cortar la conexión y limpiar. Es fundamental realizar un ritual de cierre. Esto puede incluir sacudir enérgicamente manos y pies para «soltar» cualquier energía residual, lavarse las manos con agua fría visualizando que todo se va por el desagüe, o usar el sonido de una campana o cuenco para limpiar el espacio y el propio aura.

Este cuidado no es un lujo, es una necesidad profesional. Un terapeuta que termina sus jornadas agotado no solo arriesga su propia salud, sino que su capacidad para ayudar a otros disminuye. La protección energética es la base de una práctica terapéutica sostenible y verdaderamente sanadora.

Cuándo trabajar el chakra raíz: por qué empezar por la base si se siente inseguro

En el sistema energético de los chakras, a menudo nos sentimos atraídos por los centros superiores, como el corazón (amor) o el tercer ojo (intuición). Sin embargo, si nos sentimos ansiosos, dispersos, inseguros o con una sensación crónica de no pertenecer, trabajar esos chakras sería como intentar decorar el tejado de una casa sin cimientos. Cuando la base es inestable, toda la estructura se tambalea. Por eso, en terapia energética, a menudo el primer y más crucial paso es trabajar el Chakra Raíz o Muladhara.

Este centro energético es nuestra conexión fundamental con la Tierra y con el mundo material. Es el cimiento de nuestra seguridad, estabilidad y supervivencia.

Este Chakra se ubica en la base de la columna vertebral y es el punto que nos conecta con la tierra. Por lo tanto, tiene que ver con las necesidades básicas, como la seguridad, la salud o la estabilidad. Se asocia al color rojo y a piedras como el rubí y el coral rojo.

– Escuela de Terapias y Bienestar, Los 7 chakras y su relación con nuestras emociones

Cuando el Chakra Raíz está bloqueado o debilitado, experimentamos miedos relacionados con el dinero, el trabajo, el hogar y nuestra salud física. Nos sentimos desconectados de nuestro cuerpo, con la mente siempre en el futuro o en el pasado. Físicamente, puede manifestarse como problemas en las piernas, los pies, la zona lumbar o el sistema inmunitario. Empezar por la base significa, literalmente, volver a nuestro cuerpo y a la tierra. Es un acto de anclaje que nos dice: «Estoy aquí, estoy a salvo».

Persona en postura de meditación conectando con la tierra a través del chakra raíz

Activar y equilibrar el Chakra Raíz no requiere rituales complejos. Se trata de prácticas sencillas y conscientes que nos devuelven al momento presente y fortalecen nuestra sensación de seguridad interna. La clave es la consistencia. A continuación, encontrará una serie de ejercicios prácticos que puede integrar en su día a día.

Plan de acción: ejercicios para sentir y activar su chakra raíz

  1. Camine descalzo: Dedique 10-15 minutos diarios a caminar sobre tierra, hierba o arena. Sienta la textura y la temperatura del suelo bajo sus pies, permitiendo que la energía de la Tierra le nutra.
  2. Practique la respiración pélvica: Sentado o tumbado, inhale profundamente llevando el aire hacia el bajo vientre y el suelo pélvico. Al exhalar, contraiga suavemente esa zona. Esto dirige la energía a la base de la columna.
  3. Sienta su peso: Cuando esté sentado, tome un momento para sentir conscientemente el peso de su cuerpo sobre la silla. Note el contacto de sus pies con el suelo. Este simple acto de conciencia le ancla en el aquí y ahora.
  4. Visualice el color rojo: Cierre los ojos e imagine una esfera de luz roja, cálida y vibrante, en la base de su columna vertebral. Con cada inhalación, visualice cómo esa luz se expande y se fortalece.
  5. Use afirmaciones de seguridad: Repita en voz alta o mentalmente frases como «Estoy seguro y a salvo», «Confío en el proceso de la vida», «Tengo todo lo que necesito».

Por qué las emociones reprimidas se alojan en sus caderas y hombros rígidos

La expresión «llevar el peso del mundo sobre los hombros» no es solo una metáfora. En el lenguaje del cuerpo, las tensiones físicas crónicas son a menudo el resultado de una somatización, el proceso por el cual las emociones no expresadas o reprimidas se manifiestan como síntomas físicos. Dos de las áreas más comunes donde esta carga emocional se acumula son las caderas y los hombros, creando rigidez, dolor y limitación de movimiento.

Los hombros y el cuello están directamente relacionados con la carga de responsabilidades, la autoexigencia y el estrés mental. Cuando asumimos más de lo que podemos manejar, ya sea en el trabajo o en la vida personal, los músculos del trapecio y el cuello se contraen como si estuviéramos físicamente sosteniendo un peso. La incapacidad para delegar o el sentimiento de tener que «controlarlo todo» se traduce en una armadura muscular en la parte superior de la espalda. Las caderas, por otro lado, son consideradas el «cajón emocional» del cuerpo. Están vinculadas a nuestras relaciones, nuestra creatividad y nuestra capacidad para fluir con los cambios de la vida. La frustración, el duelo no procesado, la rigidez ante nuevas situaciones o los miedos relacionados con la supervivencia y el apoyo se almacenan en la densa red de músculos y tejido conectivo de la pelvis.

El trabajo energético, como el que se realiza en la terapia de chakras, busca precisamente restaurar la comunicación entre los órganos y sistemas para que la energía fluya libremente. Este enfoque facilita el desbloqueo de las emociones reprimidas y la consiguiente reducción del estrés. La lateralidad del cuerpo también ofrece pistas: según algunas tradiciones como el Shiatsu Zen, el lado derecho (Yang) se asocia con la acción, el trabajo y la energía masculina o paterna, mientras que el lado izquierdo (Yin) se relaciona con las emociones, la familia y la energía femenina o materna. Una tensión predominante en un lado puede indicar el origen del conflicto.

Emociones asociadas a cada zona del cuerpo
Zona del cuerpo Emociones asociadas Síntomas físicos
Caderas Frustración, rigidez ante el cambio, duelo no procesado, creatividad bloqueada Tensión en articulación coxofemoral, dolor lumbar bajo
Hombros Carga de responsabilidades ajenas, autoexigencia excesiva, incapacidad para delegar Tensión cervical, dolor en trapecio, rigidez en cuello
Lado derecho (Yang) Conflictos laborales, relación con figura paterna, acción bloqueada Tensión muscular derecha
Lado izquierdo (Yin) Conflictos emocionales, familiares, relación con figura materna Tensión muscular izquierda

Liberar estas zonas no se logra solo con estiramientos. Requiere un enfoque cuerpo-mente que combine el trabajo físico con la conciencia emocional, permitiendo que las emociones almacenadas salgan a la superficie para ser procesadas y liberadas, devolviendo al cuerpo su fluidez y ligereza natural.

Sentir los pies o contar coches: ¿qué técnica funciona mejor para la desrealización?

La sensación de energía estancada a veces puede escalar a un estado más agudo y desconcertante: la desrealización o despersonalización. Es un sentimiento de irrealidad, como si estuviera viendo su vida a través de una pantalla, desconectado de su cuerpo y del entorno. En estos momentos, la mente está en un bucle de ansiedad y los pensamientos abstractos solo empeoran la situación. El antídoto no es pensar más, sino sentir más. La clave es el anclaje a tierra (grounding), un conjunto de técnicas diseñadas para traer la conciencia de vuelta al cuerpo y al momento presente.

Existen dos tipos principales de técnicas de anclaje: las sensoriales (sentir los pies) y las cognitivas (contar coches). Las técnicas cognitivas, como nombrar objetos de un color específico o contar coches, pueden ser útiles, pero a veces mantienen a la persona en su cabeza. Para una desconexión profunda como la desrealización, las técnicas sensoriales, que involucran directamente los cinco sentidos, suelen ser mucho más efectivas porque obligan al cerebro a salir del modo «pensar» y entrar en el modo «sentir».

Sentir los pies en el suelo es la forma más básica y poderosa de anclaje sensorial. Implica dirigir toda su atención a las sensaciones en las plantas de los pies: la presión contra el suelo, la textura del calcetín, la temperatura. Pero para una crisis de ansiedad o desrealización, una técnica más estructurada puede ser necesaria. La técnica «5-4-3-2-1» es una de las más recomendadas por su simplicidad y eficacia para reconectar con el entorno a través de todos los sentidos.

La práctica consiste en nombrar (en voz alta o mentalmente) lo siguiente:

  1. 5 cosas que puede VER: Busque activamente cinco objetos a su alrededor. Por ejemplo: «Veo una lámpara, una planta, el cuadro en la pared, mi taza de té, el bolígrafo azul». Describa los detalles si es necesario.
  2. 4 cosas que puede TOCAR: Identifique cuatro texturas que pueda sentir. «Siento la suavidad de mi jersey, la superficie lisa y fría de la mesa, la rugosidad de la pared, la tela de mis pantalones».
  3. 3 cosas que puede OÍR: Escuche atentamente y distinga tres sonidos. «Oigo el zumbido del ordenador, los pájaros fuera de la ventana, el sonido de mi propia respiración».
  4. 2 cosas que puede OLER: Intente detectar dos olores en el ambiente. «Huelo el aroma del café, el olor a papel de un libro cercano».
  5. 1 cosa que puede SABOREAR: Concéntrese en un sabor. Puede ser el regusto de su última bebida o simplemente la sensación neutra en su boca. Tomar un sorbo de agua y saborearlo también funciona.

Esta técnica funciona porque desvía la atención del pánico interno hacia la información sensorial externa, demostrándole a su sistema nervioso que está seguro y presente en la realidad física. Es una herramienta de emergencia indispensable para cualquiera que experimente desconexión.

Puntos clave a recordar

  • El estancamiento energético se manifiesta físicamente; síntomas como rigidez o dolor localizado son mensajes del cuerpo.
  • Las terapias sutiles no siempre requieren contacto; el Reiki o la terapia de sonido son alternativas poderosas al masaje tradicional.
  • El anclaje a través del Chakra Raíz y técnicas sensoriales es el fundamento para recuperar la seguridad y la presencia.

¿Cómo practicar disciplinas cuerpo-mente para reducir la somatización del estrés en la espalda?

La espalda, y en particular la columna vertebral, es el eje central de nuestro cuerpo físico y energético. Es el pilar que nos sostiene y el canal principal por el que fluye la energía vital. No es de extrañar que el estrés, ya sea por sobrecarga mental, carga emocional o inseguridad material, se manifieste tan comúnmente como dolor de espalda. Practicar disciplinas cuerpo-mente no se trata de «arreglar» la espalda, sino de restaurar la fluidez y la conciencia en este canal central, liberando la somatización del estrés en su origen.

No se necesita una hora de yoga para empezar. La clave está en integrar micro-prácticas conscientes a lo largo del día, dirigidas a las zonas específicas donde se acumula la tensión. Cada parte de la espalda tiende a corresponder con un tipo diferente de estrés:

  • Espalda baja (zona lumbar y sacro): Relacionada con la inseguridad material y existencial (Chakra Raíz). Una práctica simple es sentarse y respirar profundamente «hacia» el sacro, o adoptar la Postura del Niño del yoga durante un minuto para liberar la zona.
  • Espalda media (zona dorsal): Asociada a la carga emocional, la culpa o el «corazón roto» (Chakra del Corazón). Las torsiones suaves, sentado en una silla, o simplemente rotar los hombros hacia atrás y abrir el pecho, pueden liberar esta área.
  • Espalda alta y cuello (zona cervical): Conectada a la sobrecarga mental, el exceso de pensamientos y responsabilidades (Chakras de la Garganta y Tercer Ojo). El simple acto de dejar caer la cabeza suavemente hacia adelante y respirar en la nuca puede ofrecer un gran alivio.

La base de estas prácticas es la conexión entre la energía y el cuerpo, un principio central en tradiciones como la Medicina China y el Yoga. Ambas reconocen la existencia de canales por los que fluye la energía vital.

Los Meridianos (llamados también Canales) son una densa red de conexiones en la cual fluye el Qi, un término que se traduce a menudo como ‘Energía Vital’. […] La Medicina Tradicional China reconoce la existencia de una energía universal que anima todas las cosas, llamada Qi en la tradición china y prana en la tradición india. Si haces yoga, quizás te resulte ya familiar el concepto de prana y su flujo por los canales, llamados nadi.

– Macro Ediciones, Los Meridianos en la Medicina Tradicional China

Al practicar estos movimientos con conciencia, no solo estamos estirando músculos, sino que estamos estimulando el flujo de Qi y Prana a través de estos canales, disolviendo los bloqueos energéticos que causan la rigidez y el dolor. Es un diálogo sutil pero poderoso con nuestro sistema, que nos devuelve la ligereza y el equilibrio.

El camino para liberar la energía estancada comienza con la escucha. Al integrar estas prácticas y comprensiones, usted se embarca en un viaje de autoconocimiento que le devuelve el poder sobre su propio bienestar, transformando el dolor en un maestro y el bloqueo en una puerta hacia una mayor vitalidad.

Preguntas frecuentes sobre ¿Cómo desbloquear la energía estancada mediante terapias manuales y sutiles?

¿Las terapias energéticas sin contacto están respaldadas científicamente?

La mayoría de las terapias energéticas, como el Reiki, se consideran prácticas complementarias. Aunque muchas personas reportan beneficios subjetivos como relajación y reducción del estrés, la evidencia científica según los estándares de la medicina convencional es todavía limitada. Sin embargo, hay una investigación en curso para comprender mejor sus mecanismos y efectos.

¿Qué debo esperar en una sesión de terapia energética sin contacto?

Las experiencias pueden variar mucho de una persona a otra. Comúnmente, los clientes reportan una sensación de profunda relajación, calidez o frescura en diferentes partes del cuerpo, hormigueo, o visualizaciones de colores. Es posible que surjan emociones. Muchas personas se sienten más ligeras, tranquilas y rejuvenecidas después de una sesión, aunque los efectos también pueden manifestarse en los días siguientes.

¿Cómo sé si una terapia energética es adecuada para mí?

La mejor manera de saberlo es escuchando su propia intuición y necesidades. Si se siente atraído por un enfoque más sutil y holístico del bienestar que va más allá de lo puramente físico, podría ser una buena opción. Le recomendamos investigar sobre el tipo de terapia y, sobre todo, sobre la formación y la integridad del terapeuta antes de tomar una decisión.

Escrito por Carmen Solís, Naturópata colegiada y Farmacéutica con posgrado en Fitoterapia y Medicina Integrativa. 14 años de experiencia combinando la farmacología convencional con terapias naturales basadas en evidencia. Especialista en aceites esenciales, reducción de tóxicos en el hogar y gestión del estrés oxidativo.